Uno de los mas grandes placeres en mi vida de bloguero y mi estadía en Buenos Aires fue almorzar con Artemio y Lucas.Artemio no creía en milagros y Lucas tenia una onda rara, pero como él es un transgresor nato que utiliza al peronismo solo para pasarse de la linea etérea que divide al bien del mal, no me di cuenta de la rareza.
Se hablo de todo, menos del salomonismo bonapartoide de la Corte Suprema, elegida por el propio Nestor para hacer lo que se nos canta, cosa que nadie quiere reconocer ahora que la Justicia es mas rara que antes. Porque reconozcamoslo, algunas cosas que hace Nestor no se entienden muy bien.
El morfi terminó entre vitores y aplausos, matizadas por un show de consignas que partían desde "el Pueblo - bloguero -jamás será sincero" hasta las despedidas, besos y vivaperones típicos del barrio de Almagro. Lopez partió hacia una conferencia del Club de Escuchadores de Artemio y de pronto Lucas me comenta que tiene 1 hora de sobra antes de la próxima fama así que me sugiere compartir una cerveza.
Vamos.
Y me cuenta lo de Leuco.
Alala, que rollo man.
Yo desconocía el asunto porque una de las cosas que menos hice en Buenos Aires fue leer Clarín o mirar TN.
Cuando vivís afuera -como yo- los leo porque sabes por la cara de tu enemigo cuanto mal están haciendo nuestros aliados, pero cuando vivís en Argentina -como uds- no podría permitirme que esos gorilas infames me enfermen. Que lo hacen.
Por eso recibí la anécdota de Leuco de la propia boca de Carrasco y eso fue un tesoro que él desconoce. El mismo fue a buscar el Clarín al mostrador para indicarme que le habían dedicado toda la pagina 5 de ese día. Y esa pagina estaba repleta de avisos, una de las minas de oro de Ernestina.
Lo que es la fama.
Increíble como nos pegan, increíble como nos visualizan y gran mérito de Lucas, cuyas sinceridad literaria provoca la ira de los esclavos rompebolas que contratan los poderosos.
Y Leuco, un reverendo Empleado del Mes que debería dedicarse a asesorar a Luis Juez antes que reinterpretar la política nacional en el tempo maniático del Grupo.
Y envidia de este bloguero quien se la pasó años esperando que Hadad le hiciera juicio. Ni Baby Echecopar se ocupó del tema.
En fin, problemas que genera la libertad de prensa.
Salud.












